De desagradecidos está el infierno henchido.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
La desgracia de un loco es dar con otro.
Pan no mío, me quita el hastío.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Hacer un viaje y dos mandados.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
Las espinacas son la escoba del estómago.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
Arriba canas y abajo ganas.
El mundo no va a encontrar huelga por solo decir ?paz?.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Entra, bebe, paga y vete.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Lo barato es caro cuando no es necesario.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Poco dinero, poco sermón.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Más fluye el aceite y más manchas se generan.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
¡No perdió su mano Ernesto, pero las lleva en un cesto!.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
Boca de verdades, temida en todas partes.