Matar un tigre.
Buena vida si refrenas tu ira.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
Quien roba una vez, roba diez.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Colgar los guayos.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Buena es la nieve, sí en enero viene.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Septiembre benigno, octubre florido.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
La mujer buena, inapreciable prenda.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Riñas de enamorados, amores doblados.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
El pez grande se come al chico.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
Quien lengua ha, a Roma va.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Ave que vuela, a la cazuela.
Joven intrépido no deja memoria.
Heladas de enero, nieves de febrero, llovizna de marzo; lluvias de abril; aires de mayo, sacan hermoso el año.
Bueno es el cilantro, pero no tanto.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
Cuando seas padre comeras huevos.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
No es bueno huir en zancos.
Donde hay amor, hay dolor.
Baila más que un trompo.
A más beber, menos comer.
El que la sigue la consigue.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
En la cancha se ven los gallos.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.