Hombre refranero, maricón o pilonero.
No hay mejor condimento que el hambre.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Por San Martín siembra el ruin.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza en un día.
Te va a atropellar un carrito de helados.
La sierra, con nieve es buena.
Te conozco, pajarito.
En cada refrán tienes una verdad.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Por los reyes, el hielo y la nieve crecen.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
El comedido sale jodido.
Amar sin padecer, no puede ser.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
Todos los mejores dulces llevan su pizca de sal.
El deseo hace hermoso lo feo.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Si no vas a planchar, no arrugues.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
A la ocasión la pintan calva.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
Las palabras no cuestan plata.
A gallo viejo gallina joven.
El casado casa quiere.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Perro ladrador, poco mordedor.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.