Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
Al engaño, con engaño.
Cada uno canta como quiere.
Éramos pocos y parió la abuela.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
Al son que te tañan, a ése baila.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
La libertad vale más que el oro
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
Más caga un buey que cien golondrinas.
Que cada cual espante sus pulgas.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Molino que no muele, algo le duele.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Sobre la marcha, ¡rompan filas! (Durante el periodo del cuartel de instrucción en España).
Amigos y libros: pocos y buenos.
Si cien hombres afirman que un loco es sabio, lo es.
Donde lo hay, se gasta.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Nunca anochece donde se ama.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
Pasada la riña fiera, queda sangre en la gallera.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Cabra por viña, peor es que tiña.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
La belleza es un reino que dura poco