Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
A palabras necias, bofetones.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Más vale que sobre que no que falte.
Al loco y al aire, darles calle.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Más ordinario que yogurt de yuca.
Mujer refranes, muller puñetera.
Quien hizo una...hace dos
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
El pez grande se come al chico.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
A todo marrano le llega su diciembre.
Harina mala, mal pan amasa.
El que espera desespera.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
A confite de monja pan de azúcar.
Al mal amor, puñaladas.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Mucha agua en la otoñada, poco trigo y menos cebada.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Una manzana no cae lejos de su árbol.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Dios los cría y el diablo los junta.
De luengas vías, luengas mentiras.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
Burro cansado, burro empalmado.
Ama a quien te ama, y no a quien te ilusiona.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
Mira antes de saltar.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Ávila, santos y cantos.
Yernos y nueras, en las afueras.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.