Se te cayó e cassette
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Siempre hay un roto para un descosido.
Quien no sabe dar sabe recibir
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
El casado casa quiere.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Quien tenga tiempo que no espere
No son malos tiempos, es malo el hombre
De casi no muere nadie.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Mira antes de saltar.
Dios aprieta pero no ahoga.
La monotonía genera aburrimiento
Quien roba una vez, roba diez.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
A su tiempo maduran las brevas.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
Cuidado con la adulación
Quien mal casa, tarde enviuda.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
Quien calla otorga
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
A cada santo su vela
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
El tiempo es un gran maestro y pone en su lugar muchas cosas
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Por San Martín, trompos al camino.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
Si Dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
La verdad es de un solo color
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.