Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
No es bueno huir en zancos.
No juzgues el barco desde tierra
Cuatro ojos ven más que dos.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
Me cayó como patada en la guata.
No ser escaparate de nadie.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Más mamado que chupo de guardería.
Escoba nueva, barre bien.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
Hierba mala nunca muere.
En el refugio del otro vive cada uno
Cuando seas padre comeras huevos.
Vecina de portal, gallina de corral.
Amar sin padecer, no puede ser.
Antes de hablar, pensar.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
Sarna con gusto no pica.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Ama, perdona y olvida.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Hablando nos entendemos.
El viejo que se cura, cien años dura.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Al engaño, con engaño.
A otro perro con ese hueso.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Si quieres que te siga el perro dale pan
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.