Cántaro roto para tiesto vale.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
De buen chaparrón, buen remojón.
A gran salto, gran quebranto.
Antes de comer, unos vasitos has de beber, y comiendo, otros vasitos seguirás bebiendo; más después de haber comido, aún no te sentarán mal otros vasitos.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Quien tuvo, retuvo.
A burra vieja, albarda nueva.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Agua y sol, tiempo de requesón.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Por Santa Lucía, mengua la noche y crece el día, y hasta Navidad en su ser está.
Yo que callo, piedras apaño.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
La fantasía es necesariamente inútil
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
Burro cansado, burro empalmado.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Pocas palabra y muchos hechos.
La casa caída, el corral agrandado.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
El mandar no admite par.
O Corte o cortijo.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
El malo siempre piensa engaño.