Nunca olvides tu casa.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Cual es el rey, tal es la ley.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
Hacer favores, empollar traidores.
A barriga llena, corazón contento.
Si hay miseria, que no se note
Si no tapas los agujeros, tendrás que reconstruir las paredes.
La misa, dígala el cura.
Vale más una vieja que un pejeverde.
Hacer un hueco para tapar otro.
Que cada zorro cuide su propia cola.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Lo que haces, encuentras.
No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.
Año nuevo vida nueva.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Si Dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Un buen día nunca se olvida.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Al loco y al fraile, aire.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Lo estancado se pudre.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Cruz y raya, para que me vaya.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.