En el pedir no hay engaño.
De Navidad a Navidad, solo un año va.
Abre la boca que te va la sopa.
A buen amigo buen abrigo.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Al pan se arrima el perro.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Si vives alegre, rico eres.
Lo bien hecho bien parece.
Que se le mantenga alejado de papel, pluma y tinta; así podrá dejar de escribir y aprenderá a pensar
Donde comen dos comen tres.
Quien lengua ha, a Roma va.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Tarea que agrada, presto se acaba.
Es más puntual que un ingles.
No hay que reírse de la felicidad
Emborrachar la perdíz
Si te queda el saco.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
La mujer rogada y la olla reposada.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Lo pasado, pisado.
Como quitarle el poto a la jeringa.
El comedido sale jodido.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Favor con favor se paga
Estar en tres y dos.
El casado casa quiere.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Los refranes y las tejas son cosas de casas viejas.
Leer entre renglones.
Ese huevito quiere sal
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Ave que vuela, a la cazuela.
A la vejez, viruelas.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Se te cayó e cassette
Quien calla otorga
Despacito por las piedras