El que está en el lodo querría meter a otro.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Pan tierno, casa con empeño.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Razones sacan razones.
A caballo grande, grandes espuelas.
La suegra, ni aún de azúcar es buena.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Los enamorados, no ven a los lados.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
En Noviembre el frío vuelve.
Nunca serás amado si solo piensas en ti mismo
Las novedades son la sal de la vida.
Bueno está lo bueno.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
A buen servicio, mal galardón.
Mejor ser criado en buena casa que amo en mala.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
Buen podador, buen viñador.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Para un hambriento, el pan cuece lentamente.
Esa es la gracia del buen escribano, escribir bien con mala pluma y papel malo.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Agua del cielo no quita riego.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
El que algo teme, algo debe.
A Dios, lo mejor.
A burra nueva, cincha amarilla.
Cazador con levita, quita, quita.
No hay salsilla como la hambrecilla.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
El que no muere en la guerra se resbala en la bañera.
De cuentos suele irse a chismes.
Al ciego no le aprovecha pintura, color, espejo ni figura.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.