La mentira dura mientras la verdad no llega.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
El mejor escribano echa un borrón.
En puerta y en puente nadie se siente.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
Hay que esperar que las aguas retornen a su nivel.
Las sueños, sueños son.
Bien guardar no es poco ganar.
Si Dios te da piedras, contruye un puente y golpéalo antes de pasar.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Junta de pájaros, agua segura.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
Agua de fuente, sana y transparente; agua de laguna, enfermiza y turbia.
Y el que es panzón ni aunque lo fajen.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
El que se queja, sus males aleja.
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
¿Mujer si, comes de mi culo y huyes de mi boca?.
El sentido de los muertos es el del final,? significando que las ceremonias fúnebres deben ser organizadas solemnemente
Dan el ala para comerse la pechuga.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
Hormigas con ala tierra mojada.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Nada contra la corriente.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Por mucho pan nunca es mal año.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
El mal ajeno no cura el mío.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
A quien has acallado no le hagas llorar.
Llegar al humo de las velas.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Para presumir hay que sufrir.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
El inicio es la mitad de la tarea.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.