El que hambre tiene, en tortillas piensa.
Ningún muerto ha regresado, ni a dar un simple recado.
Cuanto más se ama menos se conoce
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
Estás entre la espada y la pared.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Cantó el pajarillo y descubrió su nidillo.
El que guarda siempre encuentra.
Después del gusto, que venga el susto.
Carnero, comer de caballero.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Con el callar, vencerás.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
Camino malo, pásalo pronto.
De un peligro, con otro me libro.
Del mal vino, buena borrachera.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Agua tardera, agua maicera.
El vicio, saca la casa de quicio.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
Buena condición vale más que discreción.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Pon y te llamaran gallina.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
No es lo mismo dos tazas de té, que dos tetazas.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
El sordo no oye, pero bien que compone.
Donde humo sale, fuego hay.