La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Estar como las putas en cuaresma.
Fácil es recetar, difícil es curar.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
El empezar es el comienzo del acabar.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
El que está en pié, mire no caiga.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
No arranques la manzana cuando esté verde. Cuando madure caerá sola..
No cambio tu cacareo por tus huevos.
Ladran, pues cabalgo.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Ninguno se embriaga del vino de casa.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
El vino de Jerez, ya no lo deja quien lo probó una vez.
Los difuntos, todos juntos.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
Salud perdida, salud gemida.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Ponerle el cascabel al gato.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
A grandes beneficios, mayores riesgos.
Esto es como para mear y no echar gota.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Centeno en polvo, cebada en lodo y trigo en todo.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
El hambre aguza el ingenio.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Quien sabe adular sabe calumniar.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
De la risa al duelo un pelo.
El borriquito delante, para que no se espante.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Lentejas, comida de viejas.
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.