Juntos pero no revueltos.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Principio quieren las cosas.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Gato enratado no quiere pescado.
No obstante madrugar tanto, amanece más temprano.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Canario triste, no come alpiste.
La amistad es como la piel seca de la banana: si se tira de ella se rompe, si se hace lo contrario las fibras se separan
Nota: Lo cita García Márquez en "El amor en los tiempos del cólera".
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
El que bien come y bien digiere, solo de viejo se muere.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
El lo que se pierde, se aprende.
El interés mata la amistad
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Bebido el vino, perdido el tino.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
El arco iris brilla después de la tempestad.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Hombre anciano, juicio sano.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.