Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Cuando se es rico, siempre se baila bien.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Diríjase hacia donde va la pelota, no hacia donde se encuentra.
Mudarse por mejorarse.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
El tiempo es el mejor consejero
Hablar más que lora mojada.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
Del mal manjar, un bocado nomás.
Hombre amañado, para todo es apañado.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Contra gustos no hay nada escrito.
Buey viejo, surco nuevo.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Desbarata hasta un balín.
Un ten con ten para todo está bien.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Amor con amor se paga.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
Sal derramada, quimera armada.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
La lengua unta y el diente pincha
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
El mal trago pasarlo pronto.
Entendido y anotado.
Carne de cochino, pide vino.
Amigo, ¿para qué buscas mejor pan que de trigo?.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
El mal comido no piensa.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Tanto le alabas que nunca acabas.
El gato escaldado, del agua fría corre.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.