La gota que derramó el vaso de agua.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Espéjate para que veas cómo eres.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Buena cara dice buen alma.
A un fresco, un cuesco.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
La fantasía es el reposo del alma
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
Las vírgenes pasan muchas Navidades, pero ninguna noche buena.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
El ladrón juzga por su condición.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
El que mal se maneja, despacio padece.
No saber de la misa la media.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Puerco no se rasca en javilla.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
A buenas horas, mangas verdes
Cuando el río suena es porque piedras trae
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Bueno de asar, duro de pelar.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
Hacer pinitos.
Estar armado hasta los dientes
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.