Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Año nuevo vida nueva.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
Hay muchos dispuestos a meter su cuchara en la sopa, pero pocos que quieran ayudar a cocinarla.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Que aproveche como si fuera leche.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Cuando vayas convidado, no comas más de lo acostumbrado.
No hay mal que por bien no venga.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Hablar por la boca del ganso.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
La ignorancia es pasajera, el conocimiento es perdurable.
Echarle mucha crema a sus tacos
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
El zorro cree que todo el mundo come pollo como él.
Los pies van donde va el corazón
Puro MAGAPA (Mal Aliento, Golpe de Ala y Pie de Atleta)
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Cada quien, con su cada cual.
En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.
Boca con duelo, no dice bueno.
Con las buenas palabras nadie come.
El que es perico donde quiera es verde.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.