Las patatas cocidas, alargan la vida.
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
Está como aji titi.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Cuando el hambre es de calor, el pan viejo es fresco.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Del viejo el consejo.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Dar es corazón, pedir es dolor
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Con el metro que midas, te medirán.
Cuanto más se ama menos se conoce
El aburrimiento es una desgracia
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
Comida que mucho hierve, sabor pierde.
Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Cierre la boca que se le entra una mosca.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
La alegría es el remedio universal de todo mal
Tranquilidad viene de tranca.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
A burro muerto, la cebada al rabo.
El que venga atrás que arree.
Indio con puro, ladrón seguro.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
Entre los seres que odian, deberemos vivir sin odio.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.