Quien siembra si llueve, el día pierde.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
Depende de cómo caigan las cartas
Echando a perder se aprende.
No gastés pólvora en chimancos.
Es de sabios cambiar de mujer.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
El verdadero huérfano es el que no ha recibido educación.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Lo que es igual, no es trampa.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Después de que el barco se ha hundido, todo el mundo dice que sabía cómo se hubiera podido salvar.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
El otoño de lo bello, es bello.
Por Navidad cada oveja a su corral.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Cuando no está preso lo andan buscando.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Antes de tener la fuerza, tienes que tener la leyenda de la fuerza.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Hablar hasta por los codos.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Más perdido que un moco en una oreja.
Buscarle cinco pies al gato.
Al desganado, darle ajos.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
El rico nunca está satisfecho.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
Palabras de santo, uñas de gato.
Enero desaloja las camas
Esta muy pelón el indio para poder hacerle trenzas.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Idos y muertos, olvidados presto.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
Hombre narigudo, ingenio agudo.