Caballo que vuela, no necesita espuela.
Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
A dos palabras tres porradas.
Pa'trás como las del marrano.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
El dolor es antiguo
De padres gatos, hijos michinos.
Están más concentraos que un jugo de china.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
Hecha la ley, hecha la trampa.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Nota: (Proviene de Diógenes de Sinope, también conocido como Diógenes el Cínico)
Para ser bella hay que ver estrellas
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Come, que de lo yuyo comes.
Más difícil que abrir una tienda para comerciar es mantenerla abierta.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Persevera y triunfarás.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
Roer siempre el mismo hueso
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
No hay mejor vecina que tu cocina.
Del odio al amor hay solo un paso.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.