Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Pa'trás como las del marrano.
A dos palabras tres porradas.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
De padres gatos, hijos michinos.
Están más concentraos que un jugo de china.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
El dolor es antiguo
Nota: (Proviene de Diógenes de Sinope, también conocido como Diógenes el Cínico)
Hecha la ley, hecha la trampa.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Para ser bella hay que ver estrellas
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Más difícil que abrir una tienda para comerciar es mantenerla abierta.
Come, que de lo yuyo comes.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Persevera y triunfarás.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
Roer siempre el mismo hueso
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
No hay mejor vecina que tu cocina.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Del odio al amor hay solo un paso.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.