En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Dos fuentes, dos ríos.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Una mano no aplaude. Dos manos si.
Los refranes y las tejas son cosas de casas viejas.
Primavera seca, verano lluvioso y otoño desastroso.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Es demasiado necio para ser loco.
El inicio es la mitad de la tarea.
Si hay armonía en la casa, habrá orden en la nación.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Ser feliz como pez en el agua
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
En el pedir no hay engaño.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Pensando en pajarito preña'o
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
Está mal pelado el chancho.
La confianza da asco
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Serio como perro en bote.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
A la ocasión la pintan calva.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Las prendas de ropa son alas.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
A gallo viejo gallina joven.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
Un jarrón perfecto nunca ha salido de las manos de un mal artesano.
El que sabe sabe y el que no es jefe
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Lo prometido es deuda.
Si el jade no es pulido (labrado), resulta inútil.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.