No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Ama profunda y apasionadamente.
Más tarde, los cuernos serán increíblemente especiales.
Mucha agua en la otoñada, poco trigo y menos cebada.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Más enredado que un kilo de estopa.
Perros raspan, pero la caravana passa.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Un hombre puede lo que sabe
En otoño la mano al moño.
Al ingrato con la punta del zapato.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
Beso, queso y vino espeso.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
El buen general sabe vencer, pero también sabe no abusar de su victoria.
El ladrón no roba jamás una campana.
La lengua resiste porque es blanda; los dientes se quiebran porque son duros.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Al perro muerto, échale del huerto.
Casado por amores, casado con dolores.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Quien tiene en el corazón el amor por una mujer, no tiene tiempo de odiar
Hasta los animales se fastidian.
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Bueno es el cilantro, pero no tanto.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
Un viejo amigo es una eterna novedad
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
Quien un día fue picado por la vibora, siente temor a una soga enroscada durante diez años.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
El amor empieza con los ojos y termina con la costumbre
Me cayó como patada en la guata.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
A falta de caballos, que troten los asnos.
No hay mejor condimento que el hambre.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Amigo y vino deben de ser añejos.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.