En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Chica es la aguja, y se halla si bien se busca.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
Mujer que al andar culea, cartel en el culo lleva.
Agua vertida, mujer parida.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
Ahí está la madre del cordero.
A buenas horas, mangas verdes
La mujer que de día calla por la noche manda.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
A la prima, se le arrima.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
Cantó el pajarillo y descubrió su nidillo.
Que saben las vacas de montura.
Más claro no canta un gallo.
Hambre matada, comida acabada.
A viña vieja, amo nuevo.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Es más popular que la adelita.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Mujer mayor, es la mejor.
Borrego al camión, duro a la montera.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
Cada día gallina, amarga la cocina.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Burro suelto del amo se ríe.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Romero ahíto saca zatico.
Mujer con toca, dos veces si.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
Galga salida, a liebre parida.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
De esta capa nadie se escapa.