Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Oveja que bala, bocado que pierde.
La mujer hacendosa es la más hermosa.
Una vez que la vieja quiso comer carnero, habían ahorcado al carnicero.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Pueblo chiquito, campana grande.
Tentar la huevera a las gallinas
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
El último mono es el que se ahoga.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
Obra acabada venta aguarda.
En carrera larga hay desquite.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
Se llena antes el ojo que el papo.
Atrás viene quien las endereza.
Pascua pasada, el martes a casa.
Una palabra deja caer una casa.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Ave de pico, no hace al amo rico.
A las veces la cabra bala por el cuchillo que la mata.
Pájaro que comió, pájaro que voló.
Hasta el rabo, todo es toro.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Patada de yegua no mata caballo.
Es bien hermosa la que es virtuosa.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Mediado enero, mete obrero.
El año que es de leche, hasta los machos la dan.
Lo que va viene.
La que adoba no es María, sino la especiería.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Cabra por viña, peor es que tiña.
Sobre la cola del león no se sienta nadie.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Costumbre mala, desterrarla.
Es pan comido.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
A mala suerte, envidia fuerte.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Parece hormiga y es avispa.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
A la gallina no le pesan sus plumas.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.