Hija la primera, del padre entera.
Madre dispuesta, hija vaga.
Esto fue como llamarada de petate.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Marido muerto, otro al puesto.
Bailarines en cojos paran.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
Habló de putas "La Tacones".
A nuevos hechos, nuevos consejos.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Buena ventura solo con otra dura.
La pisada del amo, el mejor abono.
Cinco puercos son manada.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Agua de Febrero, mata al onzonero.
Madre para parir y no para criar, no es madre de verdad.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
El buen mosto sale al rostro.
Dueña que mucho mira, poco hila.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
La gallina vieja es la que hace mejor caldo.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Jornada emprendida, medio concluida.
Aún queda el rabo por desollar.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
La vaca puede ser negra, pero la leche sale blanca.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Calumnia, que algo queda.
Hay que tomar el toro por las astas.
Mas se perdió en Cuba, y venían cantando.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
Bien casada, o bien quedada.
Picha española no mea sola.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Más peligrosa esa vieja, que un tiro entre ceja y ceja.
Loro viejo no da la pata.
La manzana podrida pierde a su compañía.
¿Mirón y errarla?.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Buena crianza no pierde punto.
A la que parió harto no la engaña un parto.
A confite de monja pan de azúcar.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Este batea y corre para tercera.
Mujer muerte, siete a la puerta.