La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
La rueda de la fortuna nunca es una.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
De la discusión surge la luz.
Ante la duda, abstente.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
Mucho gana quien no Juega.
Demasiado pedo para la mula.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Huele peor el pedo ajeno que el propio.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Hablar en plata blanca.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
A gran solicitud, gran ingratitud.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Cuando menos te lo esperas salta la liebre.
Lo malo sin maestro se aprende.
Un amigo vale cien parientes
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
A palabra necias, oídos sordos.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
O Cesar, o mierda.
Yo estudio derecho, dijo el borracho.
Vive y deja vivir.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
A chica boca, chica sopa.
Lana y no algodón, para el frío y el calor.
Dios no se queda con nada de nadie.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
A la hija mala, dineros y casalla.
La hacienda, el dueño la atienda.
El casado casa quiere.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
No te fíes del enemigo que duerme.
Si vives con tu suegra y tu mujer, pronto te echas a perder.
Viejo con moza, mal retoza.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.