Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Los refranes no engañan a nadie.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
Esta bien; pero podría estar mejor.
Tierra por medio, para poner remedio.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Entre salud y dinero, salud primero.
La unión hace fuerza.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Casa y potro, que lo haga otro.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Juego de manos es de villanos.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Bien casada, o bien quedada.
Variedad es causa de amenidad.
Ambicioso subido, pronto caído.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
La lealtad se paga.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
Cada uno dice quién es.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Cuanto más tienes, más quieres.
De esta capa nadie se escapa.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
La mucha tristeza es muerte lenta.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Errar es humano.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
Donde hay confianza, da asco.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.