La cuestión no es llegar, sino quedarse.
Quien guarda valores, padece temores.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Todos somos iguales, pero unos menos que otros.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Ir por los extremos no es de discretos.
Es de vidrio la mujer, pero no se ha de probar si se puede o no romper, pues todo podría ser.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Maña y saber, para todo es menester.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
Come y bebe, que la vida es breve.
Mientras hay alma, hay esperanza.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
Más logran las lágrimas que las palabras.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Hablar a tontas y a locas.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Nosotros trabajamos en la superficie, las profundidades son un misterio.
Esto es pan comido.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Juicios tengas, y los ganes.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
Hasta la muerte, todo es vida.
Más ordinario que una monja en guayos.
Ojo al parche.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
El que busca, encuentra.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Lo que hay en España, es de los españoles.
Lo que dice el panadero, siempre es verdadero.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Más ordinario que una vaca con pedal.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.