Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
No es lo mismo oír que escuchar.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
La familia pequeña, vive mejor.
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Las cosas en caliente pegan.
Juego y bebida, casa perdida.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
La verdad sale en boca de los niños.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Antes di que digan.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
No hay mayor tontería que reñir.
Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
La vida es un soplo.
El amor verdadero entra por el agujero.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
La verdad es como el aceite siempre sale a flote.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
Buena vida si refrenas tu ira.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
Riqueza vieja es la nobleza.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Espéjate para que veas cómo eres.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Quien gana cuatro y gasta cinco, nunca tendrá un real en el bolsillo.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Dar al olvido.
La esperanza mantiene.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
De pico, todos somos ricos.
La oportunidad se escapa por los pelos.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
La fama propia depende de la ajena.