Sol puesto, obrero suelto.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
A mí todos me hallan, pero yo no hallo a nadie.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Y vuelta la burra al trigo.
Saco de yerno, nunca es lleno.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Borrón de escribano no es sin engaño.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Empezar como grande y acabar como chico, corrida de caballo y parada de borrico.
El amor vence todo.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Hazte responsable de tus actos.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Malo vendrá que bueno me hará.
Mejor es resignarse que lamentarse.
El agua cuesta arriba dura poco, y menos el amor de niño y loco.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
Hacerse el sueco.
Esta lloviendo sobremojado
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Mal duerme quien penas tiene.
Perro flaco soñando con longaniza.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Vanidad exterior es indicio de pobreza interior.
La voz que el culo emite, no hay arrastre de silla que lo evite.
Agarrando aunque sea fallo.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
El que apurado vive, apurado muere.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Saber dónde aprieta el zapato.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Acércate a los buenos, y serás uno de ellos.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Tiempos pasados fueron mejores.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.