A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
El que no esta acostumbrado a los calzones se le pelan los cojones.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Comprar al pobre, vender al rico.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Palabra de cortesano, humo vano.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Niño quieto y callado, es que hace algo malo.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Al bobo, múdale el juego.
Acúsole porque pisó el sol.
No todo el que chifla es arriero.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
El que este libre de culpa que tire la primera piedra.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
A cada paje, su ropaje.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
El asno que se cree ciervo, al saltar se despeña.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
Ido el conejo me das consejo.
El peor de los males es tratar con animales.
No muerdas la mano que te da de comer.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Hablara yo para mañana.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Es como llevar leña para el monte.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.