Hablar con el corazón en la mano.
Lo comido por lo servido.
No se sienta seguro quien tiene mal el culo.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Buscar la luna a mediodía es bobería.
Para aprender, perder.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Cada cual ha de llevar su carga.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
No es posible defenderse del aburrimiento
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
Cada cual en su corral.
Huele peor el pedo ajeno que el propio.
Hablando nos entendemos.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Pajar viejo, cuando se prende, malo es de apagar.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Antes di que digan.
Con chatos, poco o ningún trato.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Suegra, ni de barro es buena.
Quien acomete vence.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Lo malo nunca es barato.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
El que parte y reparte toca la mejor parte
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Más dañado que agua de florero.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Oye primero y habla postrero.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
El pollo de enero, sube a su madre al gallinero.
No todo el que llora, de pena llora.
El que bien huele, mal hiede.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
No hay que reírse de la felicidad
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.