Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Dar es corazón, pedir es dolor
Tener el juego trancado.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Peor es mascar lauchas
Sacar las castañas del fuego.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Echarle mucha crema a sus tacos
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
El que poco pide, poco merece.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
A burlas, burlas agudas.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
El comer y el rascar no quieren más que empezar.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Al que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas.
Hacer callar es saber mandar.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Chivo que se devuelve se esnuca.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
Darle a uno mala espina.