A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Quien hijos tiene, razón es que allegue.
Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
Guagua que llora mama.
Los hijos heredan las culpas de los padres
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Ama sois mientras el niño mama; después ni ama ni nada.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir, y las de Mayo no tienen fin ni cabo.
A mamar, todos nacen sabiendo.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
A la hora mala no ladran los perros
No saber una jota.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
La oración de los rectos en su gozo.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Loquillo y los Trogloditas.
Cuando mi hijo fue al baño, trajo que contar todo el año.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
Que mañana hay misa para los sordos.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Las letras con sangre entran.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
El cielo escucha las plegarias del corazón, no de la voz.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Cuantos más seamos, más reiremos.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Alegría, belleza cría.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
El que no tiene hijos los mata a palos.