Donde no hay harina todo es mohína.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Burlas que son veras, otro las quiera.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
A chico pié, gran zapato.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
El que no cojea, renquea.
Si quieres, niña, que a tu boda no vaya, invítame la víspera por la mañana.
No tocar pito.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
Mujer de treinta y sin Nene, no sabe que lo tiene.
Hablar poquito, y mear clarito.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
Hermano mayor padre menor.
El llanto es el privilegio del hombre.
El que mucho promete, poco cumple.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Desnudos nacimos, y todo nos parece poco para vestirnos.
Contigo, pan y cebolla.
La razón la tiene Sansón.
Regla y compás, cuanto más, más.
La tierra que me sé, por madre la he.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Lo que se hace de noche sale de día.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
No se puede estar en la procesión y repicando.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
El que bien vive, harto letrado es.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Ruego de Rey, mandato es.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Querer es poder.
Con pelito... no hay delito.