Antes de los años mil, otros mandarán la tierra.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Agua de mayo, no cala el sayo.
Querer matar dos moscas de un golpe
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Hace más la raposa que la curiosa.
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
El que de joven come perdices, de grande caga las plumas.
No es posible defenderse del aburrimiento
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
Los reyes tienen los brazos largos.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Ni todos los que estudian son letrados ni todos los que van a la guerra soldados.
Al rey muerto rey puesto.
Corrido va el abad por el cañaveral.
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
En bote pequeño la buena mermelada.
Entre amigos no hay cumplidos.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
De pequeñico se doma al mimbre.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Matar dos pájaros de un tiro.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Dificulto que el chancho chifle.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Cuando la hija le llega a la madre a la cintura, ya no tiene hija segura.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Quien se casa, casa quiere.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Aguas de Abril, vengan mil.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
La religión está en el corazón, La religión es la poesía del corazón
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Bailarines en cojos paran.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
Cuando me despierte me llamas.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Gota a gota se forma el río.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.