Donde hay hambre no hay pan duro.
Si la lengua erró, el corazón no.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
No dar ni recibir, sin escribir.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Ni lava ni presta la batea.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Cierre la boca que se le entra una mosca.
A la sombra del gitano, medra el villano.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Donde manda el amo se ata la burra.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Por la muerte de hijo no se descompone la casa.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
La enseñanza sin palabras y el beneficio de no actuar no tienen en el universo absolutamente nada que ver
Estornudos y frailes, salen a pares.
La verdad es de un solo color
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Enfermo que come y caga no tiene nada
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Los bellos caminos no llevan lejos.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Quien anda con lobos a aullar aprende.
¿Quién con una luz se pierde?
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
Los difuntos, todos juntos.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Hacer pinitos.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso