Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Es demasiado necio para ser loco.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Yo que callo, piedras apaño.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Hermanos hay tanto por hacer!
A quien presta nada le resta.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
A manos frías, corazón ardiente.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Aquí morirá Sansón y cuantos con él son.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Hablar por la boca del ganso.
A buen bocado, buen grito.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
El pobre de su pobreza no sale.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
La gala del estudiante, en cuello y guante.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
El pollo de enero, sube a su madre al gallinero.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
La sierra, con nieve es buena.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Músico pagado no toca bien.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Ama al grado que quieras ser amado.
No oigo, soy de palo.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.