Madre quiero ser, e hijos tener.
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Al perro y al niño donde le den cariño.
El que come y canta algún sentido le falta.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
El que come y canta loco se levanta.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Los sordos no oyen, pero componen.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Quien se acuesta con niños, mojado se levanta.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
La letra, con sangre entra.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Al son que le toquen bailan.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Quien hijos ha, no reventará.
El que no tiene opinión, se aprende cualquier canción.
Casa no hará, quien hijos no ha.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
Hijo no habemos y nombre le ponemos.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
La letra mata, su sentido sana.
Los hijos son la riqueza del pobre.
Variante: El perro y el niño, donde le ponen cariño.
Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.
Al potro y al niño, con cariño.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.