No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
Refranes de viejas son sentencias.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
A palabras necias, bofetones.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Al buen callar, llaman Santo.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
No tenéis más parte en el hijo, que el diablo en el paraíso.
Nadie plante haya para que de ella le hagan el pijama.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Bebe y ata la bota.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
El que tenga hijo varón, no llame a otro ladrón.
En casa pobre, pocos cuentos.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
Amor de lejos, felices los cuatro
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Irse con la música a otra parte.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
A quien le dan pan que no coma.
Contra gustos no hay nada escrito.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
A persona lisonjera no le des oreja.
Hijo de gato caza ratón.
Hablando la gente se entiende.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Alegrías secretas, candela muerta.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.