Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Hijos casados, duelos doblados.
Que cada perrillo se lama su cipotillo. (Variante: que cada perrico se lama su cipojito (Cartagena)
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
La necesidad hace parir hijos machos.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
Cacarear y no poner, bueno no es.
De noche todos los gatos son negros.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
El que de joven corre, de viejo trota.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
El que nace para burro, de niño ya tiene orejas.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Más enseñan las manos que los labios.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
No se manda al corazón
Entre más viejo el violín, mejor es la melodía.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Es tiempo de vacas flacas
El joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
La morena, de azul llena.
Besos y abrazos no hacen muchachos.
Corazón alegre hace fuego de la nieve.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Bailaré según tu música.
El que no habla, no yerre.
Lo barato cuesta caro
Cuando las ranas críen pelos y los sapos orejas.
Hijo casado, vecino airado.