Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Tretas y tetas pueden más que letras.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
Cada loco con su tema.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Lo bailado nadie me lo quita.
Me lo contó un pajarito
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
A hijo malo, pan y palo.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Más logran las lágrimas que las palabras.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Por do salta la cabra salta la que mama.
Cuando el río suena, agua lleva.
Por los reyes, el hielo y la nieve crecen.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
Cada uno habla como quien es.
Ávila, santos y cantos.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Su ladrido es peor que un mordisco
Nadie con su suerte está contento y todos con su talento.
Una buena campana se siente de lejos.
El amor enseña a los asnos a bailar
Estoy como gallo en corral ajeno
A la gente alegre el cielo la ayuda
Lo que sea que suene.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Ese baila al son que le toquen.
Nunca llueve a gusto de todos.
Dios no desampara a sus hijos.
Las únicas cuerdas que producen libertad son aquellas de las que surge música.
Caridad y amor no quieren tambor.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
Cada gallina a su gallinero.
Como es el padre, así es el hijo.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
La barca pasa, la orilla queda
Más se junta pidiendo que dando.
Las piedras no hablan.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.