Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Mal suena el Don sin el din.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Cuando el tecolote canta el indio muere, esto no es cierto pero sucede.
Ya muy viejo Salomón, de un niño tomo lección.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Cuanto más pobre, más hijos.
Caridad con trompeta, no me peta.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
A quien has acallado no le hagas llorar.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Si los tontos volaran, su número cubriría el sol.
A quien no le sobra pan, no críe can.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Al calvo pelón como al niño cagón.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
El que quiere baile, que pague músico.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Escribir despacio y con buena letra.
El que callar no puede, hablar no sabe.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Cantad al asno y soltará viento.
Por Navidad cada oveja a su corral.
Hijos y hogar, son la única verdad.
La oración breve sube al cielo.
El hijo que está en casa no es estimado por los padres.
El derecho de los pobres no es más que llanto
El pan ajeno hace al hijo bueno.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
No serán novillas, si tienen criadillas.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.