A gallo viejo gallina joven.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
Como suena a copla, tu me la soplas.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Ese huevito quiere sal
Deja al menos un huevo en el nido
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
La gallina que es buena, pone para Nochebuena.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Cabeza grande, talento chico.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Pon y te llamaran gallina.
El que no puede tañer arpa, tañe flauta.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
El hambre es una fea bestia
Son nones y no llegan a tres.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
A buen salvo está el que repica.
Padres viejos, hijos huérfanos.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Quien lee y escribe no pide pan.
¡Se nos creció el enano!
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
Como chancho en misa.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
De padres bocois hijos cubetas.
Se las sabe por libro
A la hija casada sálennos yernos.
Palabras y plumas el viento las tumba.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Por la calle van diciendo, poco nos llevamos todos.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.