Hasta la reina, necesita de su vecina.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Juramento, juro y miento.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Matar dos águilas con una sola flecha.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Quien lo hereda no lo hurta.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Hacer callar es saber mandar.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Si la vaca fuera honesta, cuernos no tendría el toro.
El vino con el amigo.
Nunca para el bien es tarde.
No hay dicha, sino diligencia.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Le busca las cinco patas al gato.
Haz mal y guárdate.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.
Vengas enhorabuena si traes la cena.