Favores en cara echados, ya están pagados.
El que jura miente.
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Grandezas de bastardía, a no haber habido putas, no las habría.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
A todo hay remedio sino a la muerte.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Buena, por ventura; mala, por natura.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
El que más chifle, capador.
Casa convidada, pobre y denostada.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Agrada, quien manda.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
Olvidar una deuda no la paga.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Joven intrépido no deja memoria.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
El buen libro de las penas es alivio.
Con el engañador, se tú mentidor.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
A mejor cazador se le va la paloma.
Írsele a uno el santo al cielo.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Gallina vieja da buen caldo.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Idos y muertos, olvidados presto.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
El respeto al derecha ajeno es la paz.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
Es mejor que la ultima peseta la gane otro.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
El que antes muere, antes lo entierran.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
Quién no gusta del vino, de la sangre de Cristo no es amigo.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Confiesa el delito el que huye del juicio.
Volver a inventar la rueda.