Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
Buena olla y mal testamento.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Abusar es mal usar.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
El yerro encelado, medio perdonado.
Cuando el marido llega a la casa debe pegarle a su mujer, si él no sabe el motivo, seguramente ella si lo sabe.
El celoso no puede ser jocoso.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
El que está a las duras, está a las maduras.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Detrás de la Cruz está el Diablo.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
A gallo viejo gallina joven.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Aunque éstas obligado a amar a tu enemigo, no estás obligado a poner una espada en sus manos.
A la vejez, dinero y mujer.
Hazte responsable de tus actos.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
A quien mucho miente, le huye la gente.