Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
No todos los que van a la iglesia son santos
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Cuando el pobre lava, llueve.
Vecina de portal, gallina de corral.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Gente de montaña, gente de maña.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Yernos y nueras, en las afueras.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Porfía mata venado, que no venablo.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
Madurar viche.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
La gente agradecida es gente bien nacida.
Reyes y mujeres no agradecen.
Bailarines en cojos paran.
Leche y vino, veneno fino.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
En llegando a San Andrés, invierno es.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Llenarle la cuenca a alguien.
Por la calle van diciendo, poco nos llevamos todos.
Que bailen los que están en la fiesta.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Lentejas, comida de viejas.