Naipes, mujeres y vino, mal camino.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
A donde fueres haz lo que vieres.
El tiempo de Dios es perfecto.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Por la Encarnación, los últimos hielos son.
A la vejez, dinero y mujer.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
No todos los que tienen un gran cuchillo son verdugos
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Cada uno es artífice de su ventura.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
El santo ausente, vela no tiene.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Por San Andrés, la nieve en los pies.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Pedir las perlas de la virgen.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Con salchichón, siempre es ocasión.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
El que del campo viene, cenar quiere.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Para los Santos, nieves en los cantos.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
A todo marrano le llega su diciembre.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.